viernes, 27 de abril de 2012

Origen y evolución de los ovinos


Origen y evolución de los ovinos

Autores:
Fredy Arenas1, María Camila Ceballos 2
Ariel Marcel Tarazona 3

1.        Zoot, MSc, Docente e Investigador Corporación Universitaria Lasallista, Corporación Universitaria Remington. zoofaras@gmail.com
2.       Zoot, cMSc . mceballos30@gmail.com
3.       Docente e investigador Universidad Nacional sede Medellín. arielmarcel@gmail.com


La extinción de los grandes reptiles y los cambios de los ecosistemas que habitaban, fueron formando nuevos hábitat y nuevos nichos ecológicos en donde los pequeños mamíferos tuvieron oportunidad de desarrollarse y adaptarse a las nuevas condiciones climáticas.

Durante la era conocida como el Paleoceno, surgen los mamíferos ungulados Artiodactilos (reposan sus extremidades en número para de dedos)  y los Perisodactilos (Un número impar de dedos), el conjunto de estos animales fueron evolucionando y al final de la época del eoceno ya se habían diversificado en los tres subórdenes actuales: Tylopoda (camellos), Suinae (Cerdos) y Ruminantia (ovejas, cabras y bovinos), la gran expansión del grupo de perisodáctilos desplazó a los artiodáctilos a regiones menos favorables en oferta de alimento  y en donde empezaban a formarse las praderas.( McKenna, 1997)
Los cambios ocurridos en los patrones climáticos durante el mioceno y el consecuente aumento de temperatura de la tierra, generaron cambios radicales en la estructura de ecosistemas, esto dio origen al desarrollo de extensas praderas nativas de gramíneas a costa de la disminución de los bosques (Donald, 1993), el aumento de los ecosistemas de pasturas favoreció el desarrollo de los artiodáctilos promoviendo una serie de adaptaciones anatomofisiológicas que incluyeron modificaciones a su sistema digestivo para los nuevos hábitos de consumo de alimento, además del fortalecimiento de sus mandíbulas y músculos masticatorios que permitían un desmenuzamiento metódico de los alimentos; conjuntamente fueron desarrollando una particular relación simbiótica con microorganismos hospedados en su sistema digestivo que ayudaban a degradar el nuevo alimento fibroso de pobre calidad nutritiva. La adaptación de estos animales a los nuevos ecosistemas con predominancia de hierbas de porte bajo representó un gran paso de especialización que más adelante los convertiría en los herbívoros dominantes.
A finales del periodo terciario apareció el grupo de rumiantes originado por el Gelocus considerado como el rumiante primigenio que existió sobre la tierra, este se caracterizaba por tener una configuración de los huesos de las extremidades y una mandíbula similar a los bovinos actuales (Sánchez et al, 2000). Del Gelocus deriva la familia Bovidae de la cual se derivan las subfamilias Bovinae, Caprinae y Ovinae (Ibañez, 1991).
De acuerdo a Piper y Ruvinsky (1997) la familia Bovidae está integrada por un total de nueve subfamilias (Aepycerotinae, Alcelaphinae, Antilopinae, Bovinae, Caprinae, Cephalopinae, Hippotraginae, Peleinae y Reduncinae) derivándose las ovejas de la subfamilia Caprinae

El género Ovis se diversificó en tres subgéneros o formas  ovinas salvajes: el Muflón (Ovis Musimon), ovejas salvajes del sur de Europa y del Asia Menor, el Urial  (Ovis Vignei) originario del sudoeste asiático y el Argali (Ovis Ammon) en el Asia Central. Estos ovinos salvajes son considerados el enlace entre las especies domésticas y los fósiles hallados considerados los antecesores de las ovejas. (Hilendleder, 2001; Álvarez, 2000)

Los ovinos pertenecen a la clase mamíferos, orden Artiodactilos, suborden rumiantes, a la familia Bovidae, subfamilia Ovinae, género Ovis, especie Ovis aries. (Ibañez, 1991) Se separan del gran grupo de rumiantes en el Pleistoceno, quedando diferenciado el género Ovis.

Domesticación de los ovinos
Se estima que la domesticación de las ovejas se inicio en el periodo neolítico (ganadería neolítica) (Pérez Ripoll, 2001) entre 8000 y 5000 años  A.C, en este mismo periodo ocurre la domesticación del perro (Canis familiaris) a partir de su antecesor el lobo (Canis lupus),  de la cabra (Capra hircus) de su antecesor Capra aegagrus, buey (Bos Taurus) a partir del Uro (Bos primigenius) y el cerdo (Sus domesticus) a partir del jabalí (Sus scrofa)




Se acepta que el Urial fue el primer grupo de ovino salvajes en ser domesticado en el sudeste Asiático en Irak , posteriormente se domesticaron El Argali en Asia Central y el Muflón en Europa (Sánchez-Belda y Sánchez-Trujillano, 1986).
Estudios basados en investigación arqueológica y de genética molecular han identificado el origen de la domesticación de la oveja en el oriente medio,  correspondientes a la región del antiguo Egipto, Mesopotamia y Persia, en esta zona geográfica se dio la primera transformación de la formas de vida de las comunidades primitivas, en donde pasaron de ser comunidades nómadas de economía recolectora  a ser comunidades sedentarias de economía  productora (Zohary et al, 1998).


Las ovejas a través de un largo proceso evolutivo bajo la influencia selectiva de la naturaleza y del hombre mostraron gran adaptación y amplia distribución geográfica encontrándose en la mayoría de climas donde habita el hombre.

Llegada  de los ovinos de pelo a las Américas
El crecimiento de las poblaciones humanas a través de miles de años, la migración, el comercio, la expansión de imperios, las conquistas militares y la colonización, hicieron que lo ganados fueran dispersados de sus lugares de origen, exponiéndolos a nuevos nichos agroecológicos y culturas, donde la selección natural y artificial como el cruzamiento con poblaciones de otros centros de domesticación provocaron una gran diversidad genética y fenotípica.(Delgado et al, 1998)

Los cambios notorios  climáticos ocurridos en la tierra alrededor de 3000-2000 años AC, hicieron que las comunidades primitivas africanas, abandonaran sus cultivos y buscaran zonas más fértiles, llevando consigo todas sus pertenencias y los animales, desarrollándose una nueva cultura ganadera con ovinos como una actividad productiva principal, es asi, como migrantes colonizan el norte de áfrica como Túnez, Marruecos, Argelia y posiblemente otras tierras europeas como la española. (Ryder, 1986).

Cuando los españoles empiezan la colonización de las islas canarias en el siglo XV, encuentran un ovino de pelo explotado de manera semi doméstica que seguramente debieron entrar a esta región desde las costas próximas africanas acompañando a los primeros pobladores de las islas canarias cuando escaseaban zonas de pastoreo en el desierto africano. (Delgado et al, 1998; Ryder, 1986).

Estas islas jugaron un papel importante en la distribución de los recursos genéticos animales posteriores al descubrimiento de América, pues esta región era antes de la apertura del canal del Suez una ruta obligada para los navegantes españoles que comerciaban a través de las rutas asiáticas, africanas y americanas (Delgado et al, 1998).

La introducción de las ovejas de pelo al continente americano se relaciona inicialmente con segundo viaje de Colon donde se llevaron  ovinos de pelo de las islas canarias al Caribe donde formaron la base genética inicial;  Con el desarrollo de la esclavitud aumentan la frecuencia de los viajes a las Américas, aumentando con ello el comercio de otras razas de ovinos subsaharianos que concluyeron la formación de las razas de pelo iberoamericanas. (González-Stagnaro, 1997, Wildeus, 1997), principalmente las diferentes razas de ovinos fueron llevadas a Brasil y a las Antillas, y desde estos lugares ingresaron a Centro América, a Colombia y Venezuela. (Rodríguez et al, 1989).

Los primeros animales que llegaron a las Américas se reprodujeron rápidamente debido a los buenos pastos, la ausencia de plagas y de predadores, desarrollando gran adaptación y rusticidad. Por esa razón, se sugiere que en los periodos inmediatamente posteriores no hubo un marcado transporte de ovinos, teniendo en cuenta que un viaje a América duraba una media de 60 días y ello implicaba el transporte de alrededor de 100 kg de comida por ovino, incurriendo en grandes costos, además era un negocio más lucrativo el tráfico de esclavos lo que ocupaba el principal interés por los comerciantes (Rodero et al, 1992)
Hábitos de consumo de pasturas y forrajes
Los Ovinos de pelo por provenir de zona áridas han desarrollado una especial capacidad para el pastoreo de forrajes toscos y de bajo porte, los cuales eran consumidos hasta ras del suelo manteniendo la característica de las pasturas en el paisaje. Debido a esta adaptación y a la dificultad para sembrar cultivos agrícolas, las comunidades de las zonas áridas hicieron de las ovejas su centro de producción, lo que sigue representando una gran ventaja para la producción de la especie ovina, debido a que las zonas áridas abarcan aproximadamente 4.800 millones de hectáreas en el mundo, los cuales constituyen una tercera parte de la superficie total de la tierra.

Hoffman (1988),  Hoffman (1986), Hoffman (1973) clasifica los rumiantes en tres (3) grupos. Un grupo más antiguo que aparecieron cuando los pastos no cubrían todavía grandes extensiones y consumían las partes de árboles y arbustos ricas en contenido celular fácilmente digestible y altamente nutritivo, el conjunto de estos animales se clasifican como selectores o colectores de plantas (SR), comparativamente con los bovinos no tienen una gran capacidad de digestión de la fibra, poseen un rumen más pequeño y un abomaso de mayor tamaño, presenta mayor frecuencia de consumo de alimento, glándula salivares de mayor tamaño, labios móviles,  lengua de mayor longitud y de mayor movilidad que le permite seleccionar los alimentos. Entre las especies más representativas esta la Girafa (Giraffa camelopardalis) y el Ciervo (Cervus elaphus).

Otro grupo de animales está relacionado con las formas más recientes de rumiantes, este grupo es denominado consumidores de forrajes o pastoreadores (CH), consumen plantas fibrosas, tienen gran capacidad de digerir el contenido estructural de las plantas y  sus contenidos celulares altamente fermentables mediante simbiosis con microorganismos, cuentan con un rumen más grande y un abomaso más pequeño, presenta una frecuencia de alimentación con periodos más cortos pero de mayor tamaño de bocado, presenta glándulas salivares de menor tamaño, lengua más corta y de poca movilidad. En este grupo se ubican bovinos (Bos taurus), ovinos (Ovis aries), bisonte (Bison bison), bufalo (Bubalus bubalis). (Hoffman,1988).

Existen numerosas especies clasificadas como consumidoras intermedias (IM) que tienen la capacidad de adaptarse anualmente o por periodos de acuerdo a la oferta de forrajes o el crecimiento estacional de las plantas, sin embargo tienen preferencias por alimentos energéticos, poseen un rumen relativamente pequeño, pero adaptable a la naturaleza fibrosa de los alimentos consumidos, son altamente selectivas y por sus particularidades anatómicas los sitúan dentro de los selectores de plantas.  En este grupo se identifican los caprinos (Hoffman,1988)

Referencias Bibliográficas

  1.   Álvarez, S.; Fresno, M.; Capote, J.; Delgado, J. V.; Barba, C. J.;  (2000): Estudio para la  caracterización de la raza ovina Canaria.  Archivos de  Zootecnia. Nº 49, pp.: 209-215.
  2.   Clark, L. G.; Zhang, W., Wendel, J. F. (1995). A phylogeny of the grass family (Poaceae) based on ndhF sequence data.». Syst. Bot.(20): pp.436-460.
  3. Delgado JV, Fresno ME, Camacho E, Barba C. 1998. Origen e influencias del ovino canario. Arch Zootec. 47:511-516 en: http: // www. co.es/organiza/servicios/publicaaz/php/img/web/05_13_30_66delgado.pdf
  4.  Donald R. Prothero (1993).The Eocene-Oligocene Transition: Paradise Lost. Columbia University Press
  5.  Gonzalez-Stagnaro, C. 1997. Ovinos de Pelo. Ovis nº 48. Luzán 7 ed. Madrid.
  6.  Hiendleder, S.; Janke, A.; Wassmuth, R. (2001), Molecular data of wild sheep genetic resources and domestic sheep evolution., Arch. Tierz. Dummerstorf 44 271-279.
  7. Hoffman, RR. 1973. The ruminate stomach: stomach structure and feeding habits of east African game ruminant. East afric. Lit. bureau, Nairobi, Kenya. P 354.
  8. Hoffman, RR. 1986. Morphophysiological evolucionary adaptation  of the rumiant digestive system in: aspects of digestive physiology in ruminants. Alan dopson and Marjorie Dopson, eds. Cornell Univ. Press. Ithaca
  9.  Hoffman, RR. 1988. Anatomy of the gastrointestinal tract in: The ruminant animal DC. Church, ed prentice hal, Englewood Cliffs, NJ. P 14
  10.  Ibáñez, I. (1991):  Estudio etnológico y productivo de la agrupación ovina  Rubia de El Molar. Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid, Madrid.
  11. Judd, W. S., Campbell, C. S. Kellogg, E. A. Stevens, P.F. Donoghue, M. J. (2002), Poaceae,  Plant systematics: a phylogenetic approach, Sinauer Axxoc, 287-292.
  12. McKenna, M. C. & Bell, S. K. 1997. Classification of Mammals Above the Species Level. Columbia University Press, New York.
  13.  Pérez Ripoll, Manuel. 2001.El proceso de domesticación animal en el Próximo Oriente: planteamiento y evolución”. Archivo de Prehistoria Levantina, Vol. 24. Valencia: Diputación de Valencia, , págs. 65-96
  14. 14. Rodero, A., J.V. Delgado and E. Rodero. 1992. Primitive andalusian livestocks and their implication in the discovery of America. Arch. Zootec., 41:383-400.
  15. 15. Rodriguez JE, De Acuero M, Quintana H. 1989. La producción ovina en Venezuela. II Antecedentes y zonas de cria. Divulgación Instituto de Investigaciones zootécnicas CENIAP- FONAIAP No 32. Maracay. Venezuela.
  16. Ryder ML. 1986. La historia de las merinas en la lana antigua..  II congreso Mundial Merino. Madrid 3: 351-370
  17.  Sánchez, L.; Fernández, B.; López, M. y Sánchez, B. (2000): Caracterización racial y orientaciones productivas de la raza ovina Gallega. Archivos de Zootecnia. Nº 49, pp.: 167-174.
  18.  Sánchez-Belda, A. y Sánchez-Trujillano, M.C.  (1986): Razas ovinas  españolas. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Madrid.
  19. Wildeus, S. 1997. Hair sheep genetic resources and their contribution to diversified small ruminant production in the United States.J.anim. Sci., 75: 630-640.
  20. Zohary, D.; Tchernov, E.; Kolska Horwitz, L. (1998), The role of unconscious selection in the domestication of sheep and goats ,Journal of Zoology 245 (2): 129-135.

PREGUNTA PARA DISCUSIÓN EN EL 
AULA DE CLASE:
¿Las adaptaciones evolutivas anatomo-fisiológicas  de los pequeños rumiantes serán una ventaja o una desventaja para los sistemas productivos?


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada